Estaba pronta a instalarme en uno de los lugares, cuando la profesora (el nombre correcto sería instructora, pero me parece muy impersonal) me hizo moverme, porque desde ahí la pateaba cuando hacía los estiramientos. Me fui hacia otro lugar libre.
"No, ahí no te pongas"
Mirada a la instructora solicitando traducción de la instrucción.
"Porque si no L. queda abajo de la viga"
Mirada a la instructora solicitando explicación racional a la estupidez más descabellada oída en bastante tiempo.
"Es que le da miedo, porque dice que si hay un terremoto se le va a caer encima"
Mirada atónita a la instructora.
Agarré mi sábana y enfilé para el único lugar factible de ser ocupado mientras me reía descaradamente en la cara de mi instructora. Pobre. Muy ofendida me preguntó a cuento de qué venían las carcajadas. Y bueno, no le contesté. No se me ocurrió una manera didáctica de explicarle que Buenos Aires no es zona sísmica porque está muy lejos de las fronteras de la placa sudamericana, y que en caso de terremoto el lugar más seguro es a cubierto, abajo de una viga.
Ay, esta L...