21.3.09

Todo por $2

Es muy común que, cuando se pide un ejemplo de vacaciones gasoleras, se mencione un viaje de mochilero. OK, entiendo que los conceptos de "caro" y "barato" son relativos. Hay gente que considera una verdadera ganga pagar un jean $100. No es mi caso, pero este no es el tema que me ocupa en este momento.
Es cierto que generalmente, por la misma plata que te vas quince días a Pinamar, alojándote en un hotel y sin privarte de ninguna salida, podrías estar recorriendo un mes mochila al hombro. Sin embargo, lo que nadie tiene en cuenta es todo el gasto (y logística) previo que exige un viaje de estas características. En primer lugar, el equipo. Si bien es posible irse a caminar con la mochila que te quedó de la secundaria, sí, esa que tiene las tiras finitas y llenas de nudos por todas las veces que se te rompió y nunca la llevaste a arreglar, no es lo ideal. Una mochila que se la banque (ojo, no dije excelente) sale sus buenos mangos, porque es rarísimo que algún familiar tuyo tenga una y no la use. Si la tenés, la usás.
El calzado es otro ítem a considerar. Todos adoramos esas Topper de lona que las tenemos hace mil años y todavía siguen vivas. Están bárbaras... para salir un sábado a la noche en la ciudad de la furia. Te quiero ver caminando diez km en la montaña con esa suela de mierda. Es importante contar con algo que sujete el pie, sea adecuado a la temperatura del lugar y permita caminar sin sentir como los cantos rodados te hacen un masaje plantar no muy placentero. Eso ya es más factible que te lo puedan prestar, pero no quiere decir que lo vayas a conseguir.
El tercer problema es de índole económica. No siempre va a haber un cajero automático cerca de donde estás parando. Mucho menos aceptan tarjetas de crédito. Oh sí, volvimos al tradicional efectivo o cash, como quieran decirlo. Estas pequeñas limitaciones hay que tenerlas muy en cuenta si tus planes incluyen estadía en un lugar sin luz (sí, todavía existen, y da la casualidad que coinciden con los lugares más naturalmente hermosos).
También hay que pensar en el transporte. Hacer dedo es una opción válida. Lamentablemente, es válida en Patagonia hasta la altura de Lago Puelo (Chubut). Más al sur, las distancias se hacen gradualmente más largas hasta que llegás a un punto en el que el promedio de distancia entre dos pueblos/ciudades/asentamientos o similar es de 150 km y pasa un auto cada tres horas. Mi recomendación personal en ese caso es: déjense de joder, denle de comer a Chevallier y tómense un micro. Guarden sus jóvenes y saludables piernas para lo que les falta de caminata. En caso de contar con un auto, hay que calcular el costo del gasoil/nafta/gnc (ojo con este último, que muy al sur ya no hay).
Después, y sólo después de haber considerado todos estos aspectos, váyanse de vacaciones en mochila. Eso sí, todo lo que pensaron y planificaron con anticipación vale la pena. Créanme, o hagan lo que quieran.

Un par de fotos, que es un post con muchas letritas.


Lo que se ve arriba de la montaña soy yo. Ahora que me conocen, espero que me saluden si me cruzan por la calle.

3 comentarios:

Nono dijo...

Zarpadas fotos!
Yo me quede con ganas la verdad de irme al norte, o al sur... pero no tenia un mango. Igual se q no va a faltar oportunidad.

Y subite una foto como la gente nena asi te conocemos de verdad. Ahi arriba pareces uno de los fantasmas del desierto de Star Wars http://farm2.static.flickr.com/1300/968869366_1207118103.jpg?v=0

:o)

Pable dijo...

Florci: Hermosas las fotos. Yo me fui hace 2 años de mochilero, pero al norte (2 meses viajando, Tucuman-Salta-Jujuy y Bolivia)
El próximo año la idea es ir más arriba, si le interesa podemos armar algo lindo. (no necesariamente lo tenemos que fumar... o sí)

Besote

Pable

Florci dijo...

Nono: Menos mal que dejaste esa foto, que no sabía que había fantasmas en Star Wars. Y sí, próximamente subiré una foto mía, te traigo una silla? Algo de tomar?

Pable: Muy interesada en ambas propuestas para armar.

Gracias por leer!