18.9.11

Chuchi

Usted, lector. Sí, a usted le estoy hablando. Seguramente usted, caballero, señorita, tiene un amigo o amiga que está de novio, o emparejado, o arrejuntado, o en un touch and go. Sí, yo sé que lo tiene. El del fondo, sí, el que se está riendo, usted también conoce a alguien en esta situación, ¿no es así? ¡Porque todos sabemos de alguien que anda en eso, cómo no!
Y también usted, estimado lector, estimada lectora, habrá presenciado alguna vez una conversación telefónica que tuvo lugar entre su amigo o amiga y su media naranja (o medio kiwi, o media palta. Para el caso da igual, que tampoco hace falta que sean almas gemelas). Y luego de un rato considerable de mieles, futuros en rosa y arco iris, los dulces tortolitos llegan al saludo final, en donde ustedes, distinguido público, podrán apreciar un vastísimo repertorio de apodos cariñosos.
Ahora si usted (quédese ahí, que falta poco), como decía, si usted es veterano en esto de jugarla de testigo en charlas empalagosas, habrá observado, sí, que se quieren mucho, que se adoran, que se aman. Incluso hasta, basándose en experiencias previas, podrá calcular la duración de la citada pareja. Pero también habrá de notar que, sin importar qué tan lejos quede el firmamento hasta el cual se aman, nuestros enamorados... siempre se llaman igual. "Osito", "bebé", "corazón", "gordi", "amor", no importa el lugar, la edad ni la posición social de la pareja, estos apodos no conocen fronteras. Y a pesar de jurar y perjurar que "nunca antes había sentido nada así por nadie", ese sentimiento supuestamente especial se desvanece en medio de la catarata de sobrenombres gastados. Tal vez hasta usados en algún enredo anterior.
Y yo me pregunto, ¿por qué no elegir un apodo íntimo verdaderamente original, de acuerdo con la sensación de felicidad y renovación espiritual que los embarga? No importa qué tan ridículo sea, nadie más lo va a escuchar. Así que, desde este humilde espacio, exhortamos a todo aquel que lo desee a animarse a reinventar esta cuestión de los motes cariñosos. Porque, después de todo, combinaciones del estilo "mi faraón-mi espía de la KGB" realmente se merecen una oportunidad.

7 comentarios:

marquitos dijo...

Me gusta tu post. Tienes toda la razón. Y el anterior post, y el anterior, y el anterior.

Así que tal vez... algún día te cite en mi blog, si te parece bien.

Un Saludo

Tere Najda dijo...

Por suerte encontre el tuyo.
HOLA, por primera vez me paso por aca (:
Y si, me gusto tu blog y todo lo que escribes.
http://gritandomuda.blogspot.com/
Te espero por el mio!
Besos gigantescoos ♥

Inspiracion dijo...

Interesante propuesta, me gustó... Te felicito tienes el don de expresar tus ideas con estilo y humor. Un cariñoso saludo para ti.

Marinita dijo...

Muy bueno y con mucho razón!

Belén dijo...

me gusta tu entrada y tu blog, aqui te dejo el mio por si te quieres pasar y hacer un comentario, me encantaria tenerte alli.
unbeso

Belén dijo...

perdon no te deje mi blog jajajaja... vaya cabeza
http://cartaurgente.blogspot.com/

Belén dijo...

me gusta tu entrada y tu blog, aqui te dejo el mio por si te quieres pasar y hacer un comentario, me encantaria tenerte alli.
unbeso